LA LIPODISTROFIA Y EL VIH

LA LIPODISTROFIA Y EL VIH

LA LIPODISTROFIA Y EL VIH
¿DÓNDE ESTAMOS LUEGO DE DIEZ AÑOS?
Por Nelson Vergel, Director del Program for Wellness Restoration,powerusa.org

La primera vez que apareció un informe acerca de la Lipodistrofia en una Conferencia sobre el VIH fue hace diez años. La excitación y la esperanza de una vida más larga que vino aparejada con la aparición de los protocolos de Terapia Antirretroviral Altamente Activa (Highly Active Antiretroviral Therapy – HAART -) fueron atemperadas con reportes de jorobas, panzas y enflaquecimiento facial. Una década ya ha transcurrido y muchas de las preguntas y conceptos erróneos acerca de la lipodistrofia asociada con el VIH persisten aún hoy en día, con tan solo un puñado de tratamientos alternativos disponibles. Mucha gente que padece de lipodistrofia, frustrada y cansada de esperar respuestas de la comunidad médica, se ha volcado al Internet para tratar de encontrar consejos, tratamiento y ayuda, con la esperanza de revertir algunos de los devastadores efectos de este síndrome que es causa de gran estigma.
La lipodistrofia es una condición que implica una redistribución anormal de tejido adiposo. Dicha redistribución puede conducir ya sea a una lipohiperatrofia (acumulación de tejido adiposo en áreas específicas del cuerpo, tales como el cuello, la barriga, la parte superior del torso y las mamas) o bien a una lipoatrofia (pérdida de tejido adiposo en la cara, glúteos, brazos y piernas). Un encuesta que se realizó a través del Internet con 695 individuos (predominantemente varones de raza blanca, mayores de cuarenta años de edad, que han estado viviendo con el VIH por lo menos por diez años y que han mantenido su terapia HAART por lo menos por diez años) descubrió que un 20% ha considerado el suicidio por cambios corporales asociados con la lipodistrofia. Alrededor del 90% de los encuestados opinaron que los medicamentos que están tomando para combatir el VIH son la causa de la lipodistrofia y un 20% de los encuestados dijeron haber abandonado su medicación por completo debido a este problema. Aparte, más del 60% de los encuestados afirmaron haber sido rechazados por parejas potenciales para sexo debido a este síndrome. Un número similar de encuestados indicó que inclusive habían dejado de mirarse al espejo porque la imagen que veían les causaba una sensación de invalidez. Casi todos los individuos encuestados indicaron haber tratado de minimizar los efectos de la lipodistrofia a través de dieta y ejercicio físico o utilizando procedimientos de reconstrucción facial de un costo sumamente elevado, suplementos y hormonas (todos éstos, tratamientos que no son típicamente cubiertos por los seguros médicos o por programas de asistencia médica).
La Lipoatrofia y los Medicamentos contra el VIH.
En 1999 la droga contra el VIH denominada Zerit fue asociada con el desarrollo de lipoatrofia relacionada con la pérdida de tejido adiposo bajo la piel1. Desde entonces, un número de estudios ha concluido que el Zerit puede afectar la forma en que la mitocondria (que es la fábrica de energía de la célula) de nuestras células trabaja y se multiplica. Posteriormente, otros estudios concluyeron que el AZT ocasionaba un problema similar, aunque a una menor tasa que el Zerit. Medicamentos clasificados como Inhibidores de la Transcriptasa Reversa Análogos de los Nucleósidos o Nucleótidos (NRTIs) tales como el Zerit o el AZT impiden que el VIH altere el material genético de los Linfocitos T saludables, y a través de dicho proceso, detienen la reproducción de nuevas células virales. Adicionalmente, los NRTIs afectan también la mitocondria de las células adiposas que se encuentran bajo la piel, impidiendo que se multipliquen y causando su muerte. Por otra parte, individuos que han estado bajo la terapia combinada de Zerit y Videx (otro NRTI) han mostrado una incidencia más aguda de lipoatrofia que aquellos que han estado tomando solamente Zerit. La combinación de Zerit y Videx no es aconsejada por grupos consejeros. Pareciera ser que el Zerit y el AZT empeoran la acumulación de tejido adiposo cuando se los utilizan combinados con Inhibidores de la Proteasa o No-Nucleótidos Análogos (NNRTIs) tales como Sustiva, lo que ha llevado a los investigadores médicos a sospechar que sus efectos negativos pueden funcionar en forma combinada. Sin embargo, la ingesta de Sustiva con Viread (Tenofovir) y Epivir (3TC) parece causar menos lipoatrofia. Debido al alto riesgo de producir lipoatrofia y neuropatías, la comisión de guías directivas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos eliminó al Zerit de la lista de medicamentos recomendados como primera línea de ataque para pacientes que han sido recientemente incorporados a la HAART.
El Viread (Tenofovir) y el Ziagen (Abacavir), que son dos drogas pertenecientes al mismo grupo NRTIs que el Zerit y el AZT, parecen no mostrar una correlación tan severa con el desarrollo de la lipoatrofia. Algunas personas inclusive han reportado una lenta reversión de la pérdida de tejido adiposo luego de haber dejado de tomar Zerit o AZT y cambiado ya sea a Ziagen o Viread. Sin embargo, la mayoría de los pacientes han reportado que, a pesar de haber transcurrido un número de años desde que abandonaran la terapia de Zerit o AZT, no experimentaron ningún tipo de re-acumulación de tejido adiposo en el rostro. Es importante destacar que una nueva y paradójica información obtenida de un reciente estudio realizado por el AIDS Clinical Trials Group2 ha señalado que una pérdida de tejido adiposo subcutáneo (pérdida del tejido adiposo más cercano a la superficie de la piel) del 20% ocurrió en un pequeño porcentaje de pacientes que habían recién entrado en la terapia HAART por primera vez utilizando una combinación de Sustiva, Viread y Epivir. Se va a necesitar un mayor número de estudios para determinar por qué la lipodistrofia todavía es un fenómeno que ocurre en algunos pacientes donde existe una ausencia de Zerit o AZT.
Las ventas de Zerit y de AZT en los países industrializados han disminuido considerablemente recientemente debido al efecto que estas drogas tienen sobre la lipodistrofia. Desafortunadamente, estas dos drogas figuran entre los principales medicamentos contra el VIH utilizados en los países en vía de desarrollo, lo cual implica que millones de personas en países más pobres van a tener que continuar padeciendo transformaciones corporales.

Opciones Para el Tratamiento de la Lipodistrofia.
Desde hace algunos años a la fecha, muchos varones han dependido de un anabólico esteroide inyectable genérico denominado decanoato de nandrolona (su denominación comercial es Deca Durabolín), a fin de tratar de balancear sus cuerpos, añadiendo masa muscular a las extremidades y glúteos que estaban perdiendo volumen, afectados por lipodistrofia. A pesar que los Laboratorios Watson dejaron de producir la nandrolona en Marzo de 2007, es posible adquirirla (expendio bajo receta) a través de farmacias mayoristas por un costo relativamente bajo3.
Existe un suplemento denominado Uridine (Nucleomaxx), elaborado a partir de la caña de azúcar y accesible a través de un distribuidor alemán4. Este suplemento puede ayudar a disminuir la lipodistrofia en pacientes que están tomando Zerit, pero también puede ocasionar acumulación de depósitos de grasas en la zona abdominal e incrementar el nivel de triglicéridos. Debido a estos efectos colaterales, su elevado costo y mal sabor, Uridine no ha tenido una amplia recepción. Sin embargo, para aquellos de deben tomar Zerit, Uridine puede ser una opción viable para prevenir o inclusive revertir lipodistrofia. Adicionalmente, para aquellos individuos que han dejado de tomar Zerit, la droga contra diabetes denominada Rosiglitazone (Avandia) ofrece muy buenos resultados para revertir los efectos de lipodistrofia. Existen, sin embargo, efectos colaterales, incluyendo el aumento de peso y triglicéridos elevados.
Desde el año 2002 han aparecido un par de procedimientos de reconstrucción temporal para tratar la lipodistrofia facial. Una de estas opciones es Sculptra (ácido poli láctico, cuyo nombre comercial anterior era New Fill), la cual implica una serie de sesiones múltiples de costo elevado , y requiere de retoques adicionales. Sculptra puede ser utilizada por aquellos individuos que han sido moderadamente afectados por lipodistrofia. Radiesse es otra opción aprobada por el FDA en los Estados Unidos. Radiesse requiere un mayor número de sesiones, y es más caro que Sculptra, requiriendo de 3 a 5 sesiones y retoques anuales. Algunos pacientes tratados por enflaquecimiento facial con este tipo de productos han experimentado efectos colaterales, tales como hematomas y granulomas tratables (nódulos que tienen la apariencia de espinillas endurecidas).
Existen algunos programas de asistencia para el paciente, disponibles tanto para Sculptra como para Radiesse5.
No existe ningún tipo de solución permanente para la lipoatrofia facial aprobada por el FDA de los Estados Unidos. Sin embargo, muchos individuos en este país utilizan unas inyecciones minúsculas de silicona (Silikon 1000), aplicadas por un especialista. El Silikon 1000 puede ser utilizado legalmente como una substancia genérica para el tratamiento de lipoatrofia facial. Las micro-inyecciones de Silikon 1000 pueden reconstruir lentamente los rostros de los pacientes, en unas cinco sesiones, espaciadas por un mes entre sesión y sesión. No existe ningún tipo de programa de asistencia para el paciente para esta opción, cuyo costo por sesión puede oscilar entre U$D 600.- y U$D 900.- Lamentablemente, también para el caso de Silikon 1000 se requieren múltiples sesiones. Hay que tener muy presente que hay tan solamente muy pocos profesionales en los Estados Unidos que están bien entrenados en la aplicación de este procedimiento.
Existe otro producto para la reconstrucción facial permanente, denominado Polimetil-metacrilato (PMMA). Este producto ha sido utilizado en Brasil durante ocho años y en Méjico durante tres con resultados relativamente positivos, aunque se va a necesitar más tiempo para determinar los efectos en el largo plazo de este procedimiento. Requiere generalmente de dos a cuatro sesiones, sin tener que incurrir en retoques anuales. Hemos visto en el corto plazo que para algunos pacientes el PMMA puede endurecerse y tomar forma grumosa, aunque muchos pacientes parecen muy satisfechos con los resultados. El Artefill es un producto con base PMMA, y tiene la aprobación del FDA en los Estados Unidos para propósitos cosméticos, pero no para el tratamiento de lipoatrofia relacionada con el VIH. Artefill es extremadamente caro en las cantidades necesarias para tratar lipoatrofia, por lo que pacientes seropositivos en los Estados Unidos van a Méjico o Brasil para tener acceso a dicho tratamiento, donde el costo puede oscilar de U$D 2.000,- a U$D 6.000,-. El PMMA es permanente (no se lo puede remover una vez inyectado).
BioAlcamid (poli alkilamida gel), es otra opción también permanente. Es una substancia inyectable que se encuentra disponible en los Estados Unidos (algunos pacientes viajan a Méjico o Brasil para tener acceso al tratamiento a un menor costo). Lamentablemente, BioAlcamid genera un “bolsillo” en la cara y en los glúteos, el cual es permeable para el acceso de bacterias, por lo que presenta un alto riesgo de infección. Como tal, aconsejamos extremado cuidado antes de decidir seguir esta opción.
No existe ninguna base de datos de largo plazo en lo referente a estos procedimientos experimentales para reconstrucción facial, por lo que los riesgos de inyectar una substancia extraña al organismo deben ser cuidadosamente considerados. Desafortunadamente, mucha gente siente que el costo emocional, sicológico y social que trae aparejado vivir con lipodistrofia es tan elevado, que para muchos se justifica tomar estos riesgos.

Opciones Experimentales para el Tratamiento de la Lipohiperatrofia.
A diferencia de la lipoatrofia, los investigadores médicos no han podido llegar a atribuir la lipohiperatrofia (acumulación de tejido adiposo en la barriga, parte posterior del cuello y mamas) a ningún medicamento o clase de droga en particular. En una ocasión se pensó que los inhibidores de la proteasa eran los principales causantes. Sin embargo, recientemente se ha descubierto que la acumulación de tejido adiposo en la zona abdominal puede estar relacionada con una respuesta inflamatoria del sistema inmunológico cuando baja el número de los linfocitos T CD4. Esto significa que aquellos que comienzan el tratamiento de terapia HAART con una menor base de linfocitos T CD4, se pueden encontrar con casos más pronunciados de lipodistrofia. Por otra parte, datos recientes han revelado que pacientes con un nivel de linfocitos T CD4 superior a 250 y que están comenzando la terapia HAART con inhibidores de la proteasa amplificados con la ayuda de Norvir más Viread y Epivir, no han experimentado incremento en el nivel de grasa visceral (tejido adiposo que rodea a los órganos internos). Es aún muy temprano para aventurarse a decir qué va a ocurrir con individuos que comienzan el régimen con niveles bajos de linfocitos T CD4. Algunos estudios han mostrado que aquellos que comienzan tomando inhibidores de la proteasa combinados con Zerit, AZT o Zerit y Videz, tienen una mayor tendencia a incrementar el volumen de grasa visceral y una joroba que aquellos que comenzaron los inhibidores de la proteasa con otras drogas. Es factible que las mismas drogas que están vinculadas con la lipoatrofia puedan también hacer que el incremento de la cantidad de tejido adiposo sea aún mayor, especialmente en pacientes que comienzan la terapia HAART con un bajo número de linfocitos T CD4.
Un concepto erróneo promovido por algunas compañías farmacéuticas y que encontró eco en algunos profesionales médicos es que los medicamentos para tratar el VIH no incrementan el nivel de colesterol y que los triglicéridos no causan incrementos en el tejido adiposo. Por el contrario, varios estudios han señalado que pacientes que toman medicamentos que son congeniales con los lípidos tales como Reyataz combinados con Viread también experimentan un incremento en la cantidad de tejido adiposo en la barriga luego de comenzar la terapia HAART.
Se le preguntó al doctor David Nolan (clínico e investigador en el Royal Perth Hospital de Western Australia y experto en el metabolismo de lípidos y VIH) por qué el tejido adiposo visceral no “desaparecía” luego de la introducción de Zerit y AZT (tal como ocurre con el tejido adiposo subcutáneo). El doctor Nolan tuvo la hipótesis que es factible que el tejido adiposo que rodea los órganos internos no sea igualmente susceptible a la toxicidad generada por el Zerit y el AZT que el tejido adiposo subcutáneo.
El incremento en el tejido adiposo puede ser correlacionado a la resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina puede causar intolerancia a la glucosa, la cual ha sido asociada con incrementos en el tejido adiposo, incrementos en los triglicéridos, y el desarrollo de diabetes. La insulina es una hormona producida por el páncreas para controlar el nivel de azúcar-glucosa en sangre. Los medicamentos contra el VIH pueden bloquear o desacelerar el proceso por el cual la insulina convierte la glucosa en energía. En estudios de laboratorio, el Crixivan y dosis más elevadas de Norvir y Zerit han mostrado su capacidad para atrofiar la acción de la insulina tanto en el tejido adiposo como en el muscular. En este caso, el páncreas va a producir mayores cantidades de insulina a fin de tratar de compensar la disminución en la función. Se pueden presentar elevados niveles de insulina durante años antes de que se desarrolle diabetes del tipo 2. Un análisis de tolerancia a la glucosa puede indicar este problema fácilmente, pero raramente se lo utiliza en la práctica. Adicionalmente, algunos individuos pueden tener una predisposición genética a la resistencia a la insulina. Un tipo de vida sedentaria y una dieta rica en azúcares y grasas de origen animal puede contribuir en forma cumulativa a este problema. En cualquier caso, la resistencia a la insulina puede ser tan solamente una parte del misterio de la lipohiperatrofia. No existe un acuerdo generalizado entre los investigadores sobre si monitorear o no los niveles de insulina en pacientes seropositivos es un instrumento confiable para determinar la resistencia a la insulina y el incremento de tejido graso.
Una absorciometría de rayos X duales para cuerpo completo es el instrumento ideal para casos de lipodistrofia. Es un análisis de gran importancia que puede proveer información acerca de la composición corporal (masa grasa, masa muscular y densidad ósea). La baja densidad ósea ha sido asociada con el VIH en varios estudios. Tanto el Medicare como seguros médicos privados generalmente cubren este análisis, el cual es relativamente económico. En tanto que este análisis no puede diferenciar entre la grasa acumulada en la barriga o la subcutánea en el área abdominal, puede ser muy útil como punto de partida para evaluar cambios corporales y para justificar terapias reembolsables para grasas, músculo y masa ósea.

Intervenciones en el Tratamiento para casos de Lipohiperatrofia.
Algunos pacientes han cambiado de inhibidores de la proteasa a Viramune o a Sustiva para combatir incrementos en la grasa visceral, pero esto no ha mostrado producir diferencia alguna. Todavía no se sabe qué ocurre con la grasa del abdomen cuando un paciente cambia de Zerit o AZT a Viread o Ziagen mientras aún se encuentra tomando inhibidores de la proteasa o NNRTIs tales como Sustiva o Viramune.
La hormona de crecimiento humano Serostim es una droga inyectable que se aplica en forma diaria, y ha sido aprobada por el FDA para el tratamiento del síndrome de desgaste asociado con el VIH. Con un costo mensual aproximado de U$D 3.000,- es una opción muy cara para el tratamiento de la lipodistrofia. El Serostim ha demostrado buenos resultados en materia de disminución de grasa abdominal, pero presenta una serie de efectos colaterales, incluyendo dolores en las articulaciones, retención de agua, síndrome de túnel carpiano, y diabetes irreversible. La combinación de todos estos efectos con la carencia de información acerca de beneficios comprobables para la salud en el largo plazo ha hecho que el FDA no haya aprobado el Serostim para el tratamiento de acumulación de grasas relacionados con el VIH.
El Tesamorelin -TH9507, elaborado por Theratecnologies- es un precursor de la hormona de crecimiento, inyectable en forma diaria, que se encuentra en las últimas etapas para aprobación por el FDA. El Tesamorelin aparenta tener menos efectos colaterales que el Serostim, pero puede necesitar de un mayor lapso de tiempo para comenzar a mostrar sus beneficios en los pacientes. Lamentablemente, la grasa previamente incrementada regresa a sus niveles existentes previos a la utilización de tanto el Serostim como el Tesamorelin, una vez que se descontinúen cualquiera de ellos.
Un nuevo elemento que ha aparecido en la carrera para encontrar una solución para disminuir la acumulación de grasa visceral es Leptin. Leptin es una hormona producida por las células adiposas. Los investigadores han descubierto que los niveles de leptin en sangre son proporcionales al nivel de grasa corporal del individuo. El leptin trabaja en la parte del cerebro que controla el apetito y otras funciones básicas. Elevadas concentraciones de leptin generalmente traen aparejadas una disminución del apetito a la vez que estimulan al organismo para que queme grasas. El leptin no aparenta tener impacto negativo alguno en la tolerancia a la glucosa.
Actualmente, los médicos prefieren prescribir testosterona bajo la forma de gel, inyecciones y comprimidos subcutáneos. El gel de testosterona aplicado sobre la barriga puede reducir el tamaño de la cintura en varones seropositivos. Esta disminución de tamaño es usualmente el resultado de la disminución de tejido adiposo subcutáneo y no de la grasa visceral. En contraste, un pequeño estudio piloto realizado con Oxandrin (un esteroide anabólico de ingesta oral) ha mostrado resultados significativos en materia de reducción de grasa visceral. Incrementos en las lipoproteínas de baja densidad (el denominado “colesterol malo”) y reducciones en las lipoproteínas de alta densidad (el denominado “colesterol bueno”) se correlacionan con una pequeña disminución en el tejido adiposo subcutáneo. No existe ninguna información hasta el momento que conecte un anabólico muy popular, el decanoato de nandrolona, con reducciones en la grasa visceral.
Algunos individuos que han estado buscando elementos que ayuden a quemar las grasas han sido víctimas de las técnicas publicitarias que tratan de impulsar suplementos de hormona de crecimiento o distintos elementos que se publicitan como efectivos para eliminar grasas. Estos productos generalmente tienen un efecto insignificante en lo que respecta a la eliminación de grasas, pero elevan la presión arterial y los niveles de ansiedad, y son generalmente considerados como una estafa.
La Metformin (comercializada bajo la denominación Glucophage) es una droga genérica contra la diabetes que ha mostrado ayudar a mejorar la tolerancia a la glucosa y para disminuir la grasa visceral en la parte inferior. Sus efectos se pueden inclusive incrementar cuando se la combina con un programa de ejercicio físico. La Metformin mejora la sensibilidad a la insulina, los triglicéridos y la grasa hepática, pero puede causar diarrea y conducir a una pérdida de peso. Se han reportado incluso algunos casos de bajos niveles de azúcar en sangre y episodios de mareos asociados con esta droga.
En adición a todos los tratamientos anteriormente mencionados, los pacientes siempre pueden optar por otro tratamiento: liposucción. La liposucción asistida por ultrasonido puede ser utilizada para remover exitosamente el tejido adiposo acumulado con la forma de una joroba de búfalo en la parte posterior del cuello.
Algunos pacientes han reportado el incremento de tamaño en las glándulas salivares en los costados de la cara, un efecto comúnmente denominado “cara de ardilla”. A pesar de que existen muy pocos radiólogos que saben cómo utilizar este procedimiento en forma correcta, unas bajas dosis de radiación de electrones han producido resultados muy satisfactorios en el tratamiento para la reducción de tamaño de las glándulas salivares en la parótida. Lo que no se tiene claro todavía es si este fenómeno de incremento de tamaño en las glándulas salivares está relacionado con la lipodistrofia o si es causado por una reconstitución inmunológica.
Otra alternativa sobre la que no se han hecho muchos estudios todavía es dieta y ejercicio. Un estudio realizado en la Tufts University mostró una tendencia hacia una menor lipodistrofia para aquellos individuos que tenían una mayor ingesta de fibras solubles (frutas y vegetales) y que hacían ejercicios físicos en forma habitual. A pesar de ello, se necesitan estudios en mayor profundidad en lo relativo a la utilización de dietas de carbohidratos simples. Estas dietas han mostrado su habilidad para mejorar la resistencia a la insulina y la reducción de la grasa visceral en estudios no relacionados con el VIH. Un estudio observacional mostró que los pacientes seropositivos tienden a ingerir mayores cantidades de grasas saturadas. Un pequeño estudio piloto combinando ejercicios cardiovasculares y ejercicios de resistencia mostró una disminución en triglicéridos y grasa visceral. Sin embargo, el problema es la continuidad en este tipo de programas, la cual constituye el mayor reto para la mayoría de la gente. Los estudios relacionando los efectos de ejercicio con casos de VIH se encuentran todavía en su infancia.

Incrementos en los Lípidos: Las Lipoproteínas de Baja Densidad (LDL) y Los Triglicéridos.
Las anormalidades más comunes en pacientes seropositivos son cantidades elevadas de triglicéridos y de LDL, o colesterol “malo”, y bajos números en lo que respecta a Lipoproteínas de Alta Densidad (HDL), o colesterol “bueno”. Es muy posible que individuos seropositivos antes de que comiencen la terapia contra el VIH por primera vez, tengan niveles inferiores a los normales tanto para las lipoproteínas de alta y de baja densidad. Sin embargo, luego de que se comience la terapia con drogas contra el VIH, en algunos casos se ha visto un incremento en las lipoproteínas de alta y de baja densidad, así como también en los triglicéridos. Algunos estudios han señalado que el nivel de lípidos de baja densidad (LDL) se incrementa para alcanzar los niveles existentes antes de la seroconversión, en tanto que los niveles de lípidos de alta densidad (HDL) nunca retornan a los niveles normales. El incremento en triglicéridos es el cambio más fuertemente asociado en materia de lípidos causado por medicamentos contra el VIH tales como inhibidores de la proteasa, Zerit, AZT o Sustiva. Dentro de todos los inhibidores de la proteasa, Reyataz parece ser el que se correlaciona con el menor incremento de lípidos.
Muchos pacientes prefieren comenzar a tomar suplementos antes de comenzar a tomar medicamentos para bajar el nivel de lípidos en sangre. Los únicos suplementos que han mostrado resultados sólidos en estudios sobre lípidos son los ácidos grasos Omega-3 (aceites de pescado), así como también la niacina (también conocida como Niaspan). Los aceites de pescado pueden disminuir los triglicéridos, pero algunos pacientes encuentran que sus estómagos no lo toleran muy bien. La niacina es mejor que cualquier medicamento para disminuir lípidos en cuanto a sus efectos para incrementar el colesterol “bueno”. Puede causar rubor en la cara y una sensación de calor que dura alrededor de una media hora, pero la mayoría de la gente se acostumbra a estos efectos. Recientemente ha aparecido una versión de Niacina que no causa rubor en la cara, pero su efectividad es desconocida a la fecha.
No está claro si Raltegravir (Isentress) o si Maraviroc (Celsentry -un inhibidor de punto de entrada CCR5-) tienen efecto alguno sobre la composición corporal. Hasta el momento, aparentan tener una buena correlación con los lípidos cuando se los toma en forma conjunta con Viread o Epivir. Fuzeon (un inhibidor de punto de entrada inyectable) también aparenta ser compatible con lípidos, pero se lo utiliza frecuentemente en forma combinada con inhibidores de la proteasa que pueden causar incremento en los lípidos. Pareciera ser que existen algunos factores genéticos que hacen que algunos pacientes presenten una tendencia a tener niveles más elevados de triglicéridos y de lipoproteínas de baja densidad (colesterol “malo”).
Agentes reductores de lípidos tales como las estatinas (Lipitor, etc.) o fibratos (Tricor, etc.) pueden tener unos efectos fabulosos en algunos pacientes, pero aún cuando se los utilice, algunos pacientes nunca llegan a niveles “normales” en el panel de lípidos. Se utiliza habitualmente una combinación de niacina, baja ingesta de azúcares y grasas animales, ejercicio, suplementos de aceite de pescado o un incremento en la ingesta de pescados aceitosos de aguas frías (salmón, por ejemplo) y fibras solubles (frutas, vegetales y avena) para tratar los lípidos. Algunos individuos han tratado la combinación de estatinas y fibratos, pero dicha combinación puede conducir a un incremento en desórdenes musculares para algunos pacientes.

Conclusión.
Hemos aprendido mucho en los últimos diez años acerca de los cambios corporales que vienen aparejados con el VIH, pero quedan aún muchas preguntas sin contestar. Es de anhelar que aquellos que recién están siendo introducidos a las nuevas terapias HAART no tengan que sufrir los devastadores efectos colaterales que sus predecesores tuvieron que enfrentar en los últimos veinte años. Como pacientes, es nuestra responsabilidad educarnos en la mayor medida posible y aprender de otras fuentes e individuos acerca de nuevas opciones que vayan apareciendo y que puedan hacer posible algún día el llevar una vida plena sin ninguno de los cambios corporales ni tampoco ninguno de los efectos colaterales que vienen asociados con el VIH.

Para mayor información, por favor visite el sitio: www.facialwasting.org, o si desea subscribirse al mayor grupo de discusión en el Internet acerca de temas de salud vinculados con el VIH, simplemente envíe un email en blanco a pozhealth-subscribe@yahoogroups.com.

1 A syndrome of peripheral fat wasting (lipodystrophy) in patients receiving long-term nucleoside analogue therapy. Saint-Marc T, Partisani M, Poizot-Martin I, Bruno F, Rouviere O, Lang JM, Gastaut JA, Touraine JL. AIDS. 1999 Sep 10; 13(13):1659-67.
2 Metabolic Outcomes of ACTG 5142: A Prospective, Randomized, Phase III Trial of NRTI-, PI-, and NNRTI- sparing Regimens for Initial Treatment of HIV-1 Infection. Richard H. Haunbrich, S Riddler, G DiRienzo et al.
3 More information is available at www.medibolics.com
4 More information is available at www.nucleomaxx.com
5 More information is available at www.facialwasting.org.

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